- La Fundació del Disseny reúne en La Mutant a profesionales, instituciones y comunidad educativa para celebrar el diseño como herramienta real de transformación social.
- Raquel Pelta y la cooperativa Makea reciben las Distinciones Profesionales 2026 en una ceremonia que reconoce también el talento emergente valenciano comprometido con la accesibilidad y la inclusión.
Ayer, martes 3 de marzo, La Mutant acogió la entrega de la segunda edición de las Distinciones al Diseño Social, organizada por la Fundació del Disseny de la Comunitat Valenciana. La ceremonia contó con una gran afluencia de asistentes que agotaron las entradas días antes de la celebración, y fue realizada con la colaboración del Ajuntament de València, consolidando este reconocimiento anual como una cita clave en la agenda del diseño valenciano comprometido con la sostenibilidad, la igualdad y la transformación social.
Conducido por la comunicadora Ona Bascuñán, el acto reunió a representantes institucionales, profesionales del diseño, comunidad académica y ciudadanía, más de doscientas personas en una tarde que volvió a reivindicar que el diseño no es únicamente una disciplina formal o estética, sino una herramienta estratégica al servicio de las personas.
Un diseño entendido como responsabilidad compartida
Durante la apertura, Ona Bascuñán destacó que estas distinciones “no son solo un reconocimiento, sino una guía profesional y de inspiración para la sociedad”, poniendo el foco en la dimensión pedagógica del acto.
Por su parte, el presidente de la Fundació del Disseny, Vicent Martínez, subrayó en su intervención institucional que esta segunda edición confirma que el diseño social “no es una excepción dentro del sector, sino una línea de trabajo cada vez más sólida y transversal”. Martínez defendió el papel del diseño como proceso, escucha activa y metodología capaz de responder a los retos sociales, ambientales y económicos contemporáneos, no sin detenerse a poner en evidencia la contrariedad de estar visibilizando el diseño social en un momento en el que el ruido de las bombas hace más urgente que nunca el deseo de paz.
La vicepresidenta de la Fundació del Disseny, Amparo Bertomeu, y el concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales del Ajuntament de València, José Luis Moreno, participaron en la entrega de las Distinciones, reforzando el respaldo institucional a una iniciativa que sitúa al diseño como bien común y palanca de transformación real.
El jurado de esta edición, compuesto por miembros del Patronato de la Fundació del Disseny (Vicent Martínez, Amparo Bertomeu, Pepe Cosín, Inma Bermúdez, Kike Correcher y Luis Calabuig) y profesionales invitados de reconocido prestigio nacional e internacional (Sébastien Hylebos de Designregio Kortrijk, Uqui Permui y Manolo Bañó), deliberó en torno a tres grandes criterios: ámbito de acción profesional, impacto social de los proyectos y capacidad de divulgación del diseño social.
Reconocimiento al talento emergente
El primer bloque de la ceremonia estuvo dedicado a los proyectos de estudiantes de la Comunitat Valenciana, poniendo en valor la implicación de escuelas y universidades en la formación de diseñadores y diseñadoras con conciencia social, contando con Amparo Bertomeu y con Manolo Bañó (Distinción profesional del año pasado) para realizar la entrega a las estudiantes y a sus tutoras.
Fue distinguido el Trabajo Fin de Grado «Diseñar para todos los sentidos: buenas prácticas para hacer de los espacios lugares más comprensibles, seguros e inclusivos», de Carmen García Molero tutorizada por Sara Barquero (Universidad CEU Cardenal Herrera), un manual práctico de accesibilidad visual validado por profesionales y usuarios que integra recursos visuales, táctiles y sonoros desde la perspectiva del diseño universal.
Asimismo, recibió distinción el proyecto «Disseny d’un joc de pinzells adaptats a persones amb paràlisi cerebral», de Luz Moya Ibáñez (Escola Tècnica Superior d’Enginyeria Aeroespacial i Disseny Industrial de la Universitat Politècnica de València), un Trabajo Fin de Grado tutorizado por Cristina Planells del Barrio y Patricia Rodrigo Franco que se basa en el diseño de un sistema de pinceles que mejora la autonomía y la experiencia creativa de personas con parálisis cerebral, demostrando cómo el diseño de producto puede generar impacto social tangible desde la empatía y la investigación aplicada.
Dos trayectorias que han redefinido el diseño social
La Distinción Profesional 2026 fue otorgada a Makea, cooperativa de carácter social y educativo con más de quince años de trayectoria en innovación social y diseño sostenible. Recogieron el reconocimiento Mireia Juan y Alberto Flores, quienes destacaron la importancia del diseño colaborativo, el código abierto y la economía circular como herramientas para empoderar comunidades y activar dinámicas de aprendizaje colectivo. Su intervención permitió conocer de primera mano su enfoque metodológico basado en la cocreación y la reutilización creativa, pero también tuvieron un momento para la motivación y la llamada a la acción.
La segunda Distinción Profesional fue concedida a Raquel Pelta, investigadora, historiadora y profesora universitaria, reconocida por haber situado la dimensión social del diseño en el centro del pensamiento académico y profesional en España. En su conferencia de clausura, titulada «El diseño social no es caridad», Pelta defendió una visión crítica y estructural del diseño como práctica transformadora, alejándolo de planteamientos asistencialistas y reivindicándolo como herramienta de justicia social y construcción cultural. Terminando su ponencia quiso subrayar que “el diseño social es una alternativa a la desesperanza, a hacer visibles las contradicciones con una potencia que genere dinámicas para resolverlas”.
Un objeto que simboliza el compromiso
Las distinciones entregadas se materializan en una pieza diseñada y realizada por el estudio con sede en València Matterica, concebida como un objeto-joya que fusiona tradición artesanal y pensamiento contemporáneo, reforzando la dimensión simbólica del reconocimiento.
Además de José Luis Moreno, Concejal de Cultura del Ajuntament de València, asistieron entre otras autoridades Bernard Gaspar, jefe de servicio de Acció Cultural; la concejala Maite Ibáñez; representantes del Patronato de la Fundació del Disseny; el presidente de la Associació de Professionals del Disseny de la Comunitat Valenciana, Ramón Arnau; Pepe Cosín, decano del Colegio Oficial de Diseñadores de Interior de la Comunidad Valenciana; direcciones de las principales escuelas de diseño y arquitectura de la Comunitat Valenciana y Sara Mansanet, directora de la Mostra de València.
Para cerrar el acto, la maestra de ceremonias, Ona Bascuñán, recordó que “el diseño no solo resuelve problemas, también acompaña, conciencia y moviliza”, sintetizando el espíritu de la jornada.
En esta segunda edición, y con una ceremonia celebrada gracias a la colaboración del Ayuntamiento de València y a su Delegación de Acción Cultural, las Distinciones al Diseño Social reafirman su vocación de permanencia como espacio anual de reconocimiento, inspiración y visibilidad para aquellas prácticas que demuestran que el diseño, cuando es social, es compromiso con el presente y responsabilidad con el futuro.
Fotografías de la ceremonia: Brava Studio













