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NUEVO PROYECTO DE WANNA · HOTEL BIENVENIR

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Wanna, estudio creativo, estratégico, independiente y multidisciplinar de la Asociada Catherine Figueiredo (A. 0018) presenta el proyecto integral de branding e interiorismo Hotel Bienvenir, una casa de alquiler de 1929 que reabre sus puertas convertida en un hotel de cuatro estrellas superior, en la Gran Vía de Madrid.

El hotel se encuentra en un edificio maravilloso de los años 30, obra de los arquitectos Vicente García Cabrera y Jesús Carrasco Muñoz. Concebido como casa de alquiler, con el paso de los años y el auge del turismo, se convirtió en una pensión.

En 2019 un grupo inversor extranjero compró el inmueble y Wanna asumió el reto de transformarlo en un hotel de 45 habitaciones y de crear su identidad de marca. Así nace “Bienvenir”, un hotel con una doble misión, tal y como se explicita en el naming. Por un lado, recibir a los recién llegados con los brazos abiertos, cortesía y afecto. Por otro, inspirar a los viajeros a poner en práctica el arte de llegar bien. Con atención plena, curiosidad y calma, como en otros tiempos.

Esa mirada nostálgica que no pierde de vista la modernidad forma parte de la esencia e historia del edificio. Por eso también se plasma en el universo visual desarrollado por Wanna y en la reforma integral que han llevado a cabo.
Prueba de ello es que ciertos elementos originales de 1929, protegidos por la normativa local, se han restaurado, incorporado y puesto en valor en la nueva propuesta de interiorismo. Lo que da como resultado un espacio gráfico de estilo art decó minimal. Una fusión sabia y refrescante entre el ayer y el hoy.

En los interiores reinan las geometrías puras y el color block. La nueva materialidad parte de la arquitectura original: de los mármoles en blanco y negro; los suelos en espiga y las molduras; las vidrieras coloristas y ciertos detalles en latón. Todo ello se conjuga con materiales contemporáneos, como el metal, cerámicos de Porcelanosa y azulejos de colores vibrantes de Complementto.

Wanna ha trabajado la zonificación de la sala de estar, situada en la primera planta y con unas vistas excepcionales a Gran Vía, para convertirla en un espacio multifuncional y flexible en 3 alturas. Esto se logra a través de unas estructuras semicirculares, tipo palco, que potencian la intimidad y permiten ver sin ser visto. Para crear diferentes atmósferas, el estudio ha conjugado mobiliario bajo y alto (de marcas como Ondarreta, Sancal y RS Barcelona) con otro de formas geométricas que da continuidad a la señalética funcional, también diseñada por el estudio. Las molduras viven su segunda edad de oro enmarcando luminarias de diseño propio y el storytelling de la marca se materializa gracias al grafismo en los espacios. El resultado es una sala de mezclas interesantes, perfecta para desayunar, trabajar o desconectar tras un día emocionante.
Tanto a solas como en grupo.

En los dormitorios, Wanna ha diseñado una pieza de mobiliario compacta, pero visualmente liviana, que aúna zona de descanso y trabajo para economizar espacio. Dicha estructura convive con colores suaves que favorecen el descanso. El resultado son unas habitaciones confortables y alegres. Mientras que en los baños, el estudio ha apostado por un estilo depurado, con un mueble de diseño propio, colores neutros, como el blanco y el negro, y un toque de azul que energiza el conjunto.

Fotografía: Caulin Photos